Si tu persiana hace ruido, se queda a medias, baja sola o la cinta va dura, no es “mala suerte”: casi siempre es una pieza concreta la que está pidiendo cambio.
Por eso, conocer las partes de una persiana te ayuda a detectar la avería rápido, pedir el repuesto correcto y evitar que te cambien media persiana cuando solo fallaba un componente. De hecho, muchas incidencias empiezan por algo tan común como una cuerda desgastada o mal guiada.
Partes de una persiana enrollable

La persiana enrollable es la típica de casa. Puede ser manual (cinta o cuerda) o motorizada. Estas son sus piezas más comunes:
- Cajón: la caja superior donde se aloja el mecanismo y donde se enrolla la persiana cuando sube.
- Tapa o registro: la pieza que se abre para acceder al interior del cajón. Si nunca la has abierto y necesitas hacerlo por mantenimiento, aquí te explicamos cómo abrir el cajetín de una persiana sin romper nada.
- Eje o tubo: cilindro sobre el que se enrolla la persiana. Si se deforma o queda mal alineado, la persiana sube torcida o roza.
- Conteras: piezas que van en los extremos del eje y lo centran dentro del cajón.
- Soporte / rodamiento / cojinete: donde apoya el eje para girar suave. Si está dañado, notarás tirones, crujidos o más esfuerzo al subir.
- Polea: guía por la que pasa la cinta o cuerda. Cuando está gastada, la cinta se deshilacha antes de tiempo.
- Tirantes o colgadores: unen el eje con la primera lama. Si se rompen, la persiana sube torcida o queda colgando de un lado.
- Lamas: piezas horizontales que forman el cuerpo de la persiana (PVC, aluminio, etc.).
- Lama final: la última lama, normalmente más rígida, que da estabilidad y ayuda a cerrar mejor.
- Topes: evitan que la persiana se meta dentro del cajón al subir. Si faltan, la persiana “desaparece” hacia dentro.
- Guías laterales: carriles por donde se deslizan las lamas. Si están sucias o golpeadas, la persiana se atasca.
- Cinta o cuerda: el elemento que accionas para subir y bajar la persiana. Es de lo que más se rompe por desgaste y roce. En muchos casos puede sustituirse sin desmontar todo el sistema, como explicamos en esta guía para cambiar la cuerda de la persiana sin desmontar el cajón.
- Guía-cintas o pasacintas: pieza por donde entra la cinta hacia el interior, evitando que roce con el canto del muro.
- Recogedor: donde se enrolla la cinta. Puede ser empotrado o de superficie. Si pierde tensión, la cinta queda floja.
- Placas embellecedoras: perfiles o tapas decorativas que rematan el conjunto según el sistema.
Partes de una persiana de PVC
Una persiana de PVC comparte casi todo con la enrollable, pero aquí influyen especialmente el peso y la dilatación por calor, que pueden provocar rozamientos.
- Lamas de PVC: ligeras y aislantes, pero pueden deformarse con sol directo.
- Guías laterales: fundamentales para evitar descarrilamientos.
- Eje, conteras y soportes: si una contera falla, la persiana sube torcida.
- Polea, cinta y pasacintas: el conjunto que más sufre con el uso diario.
- Recogedor: cuando pierde tensión, la cinta queda floja y molesta.
- Topes: evitan que la persiana se meta dentro del cajón.
Partes de una persiana clásica
Las persianas clásicas suelen ir en cajones antiguos de madera u obra. El funcionamiento es similar, aunque el acceso suele ser menos cómodo.
- Poleas y soportes: dirigen la cinta y facilitan el giro del eje.
- Cápsula o alojamiento: protege parte del mecanismo según el sistema.
- Pasacintas: evita desgaste prematuro en el punto de entrada.
- Recogedor: da tensión a la cinta.
- Tirantes: de cinta o metálicos, unen lamas con el eje.
- Lamas, topes y cajón: el conjunto tradicional.
Partes de una persiana metálica
Muy habitual en comercios y garajes. El sistema es parecido, pero todo va reforzado.
- Lamas metálicas: aluminio o acero, según el nivel de seguridad.
- Eje reforzado: preparado para peso y uso intensivo.
- Guías reforzadas: si se doblan, la persiana se atasca.
- Motor (si es eléctrica): a veces el fallo no es el motor, sino el condensador o un ajuste.
- Sistema de bloqueo: según modelo, añade seguridad.
Las piezas que más fallan en una persiana
- Cinta o cuerda: se deshilacha y se rompe por uso.
- Recogedor: pierde tensión.
- Polea y pasacintas: desgastados, muerden la cinta.
- Tirantes: provocan subidas torcidas.
- Guías: suciedad o golpes generan atascos.
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